Bueno.... después de un día triste como ayer, solo me quedaba seguir adelante, me levanté temprano totalmente desmotivado, el solo hecho de ver a mi hija dormida, lo bella que es y lo delicado y dulce de su sueño me hizo sentir mucho mejor, me cambié, y salí del mi hogar despidiendome de mi esposa y mi hija.
Iba camino al trabajo.... en combi...., y me puse a recordar el porque mi esposa no quiere ningún juguete en la casa, bueno pues, cuando me encontraba soltero y empecé a trabajar, en mi nació la necesidad de comprar los juguetes que en mi niñez no disfruté (porque no habían o por que cos
taban muy caros), bueno en este caso apunte a aquellos juguetes de plásticos armables denominados Lego, específicamente a la colección de los Bionicles, una rama de Lego Group que tiene una historia propia..., bueno empecé comprando los muñecos de la tercera generación o entrega, y empecé comprando originales (después me enteré que habían imitaciones chinas y que estaban mucho más baratas que las originales de Lego), cada uno de los seis me costo algo de 50 lucas, pero ya tenia estos muñecos, paso el tiempo (no mucho desde luego) y salieron más versiones, el interés en mi fue creciendo y creciendo, compre más y más originales, busque las ediciones anteriores a los primeros que encontré, hasta que en el centro de Lima los ubique, la segunda generación, los toa nuva, bueno los encontré pero no en original e igual los compre, ya la colección se me había salido de control, cada muñeco que salia lo tenia que tener no importaba lo que cueste, hasta compré un mueble especial para tener a todos los muñecos armados y en constante exhibición, tenia a los buenos y a los malos juntos, a los titanes y los héroes, a las maquinas y a los transportes, en fin la sala de mi madre era el paraíso de cualquier niño que desee juguetes de acción, además del costo de cada muñeco, que si juntáramos la totalidad de lo que costó tendría el enganche para un auto del año o un depa de estreno, eran otras épocas y otras circunstancias.
Hasta que me amarré, cuando me casé la colección estaba casi completa, solo para completar los anteriores me faltaban los buenos de la primera generación, tenia hasta la generación quinta, a medida que pasaban los días empezaron a salir los de la sexta generación.... quería comprarlos, los deseaba.... pero paso que mi esposa empezó a dar su opinión al respecto y por ende a determinar que existían prioridades en el hogar antes que mis juguetitos, así fue que empezó a disminuir "voluntariamente" mis deseos por completar la colección, la verdad es que hasta ahora tengo deseos de comprar los juguetes más aún si se a especulado el final de la saga y ya no harán más de esos juguetes (aunque sea los chinos quiero, pero no me dejan).
Luego me dio por comprar los carritos para armar de lego (pero las imitaciones chinas por que son mas baratos) y estuve haciéndolo hasta que el nivel de complejidad me pidió que comprara los mas grandes, hecho que mi niño interior me pedía a gritos, así que enfilé mi magro presupuesto para juguetes y opté por comprar los más complejos situación que al cabo de la segunda compra tuvo su "estate quieto" por parte de mi esposa quien amigablemente me conminó a dejar de hacer eso, pues ya que en nuestro hogar se encontraba una personita que merece toda la atención del mundo, es así que por mi hija los juguetes han pasado a un segundo plano, pero aun están esos deseos de tenerlos, deseos reprimidos por el bienestar de mi más bello tesoro.... mi hija... te quiero mucho mi amor.


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